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Festejaron sus 15 años en el Pediátrico Acosta Ñu

Cada uno de los días vividos son motivos de celebración y, de una manera especial, Ana y María festejaron sus 15 años en el Hospital General Pediátrico “Niños de Acosta Ñu” de San Lorenzo, donde reciben sus sesiones de quimioterapia.

Hoy, el comedor de este servicio de Salud tenía un tinte diferente, estaba envuelto de regocijo y de vida al momento en el que Ana y María ingresaron al sitio, que desde hace algunos meses comparten luego de sus sesiones de quimioterapia o controles de rutina médica.

El lugar estaba cálidamente más diferente, había globos, tortas, artículos decorativos, mesas reemplazadas por sillas que fueron ocupadas por compañeros de lucha contra el cáncer, de las hoy agasajadas señoritas, También estaban las madres de los pacientes, un sacerdote y las trabajadoras sociales del hospital y todo junto recreaba el salón de fiesta para festejar ambos cumpleaños número 15.

Situaciones de difícil asimilación viven ambas jóvenes, desde el inicio del año 2021, seguir con los cuidados por la pandemia del COVID-19, la metodología de estudio en el colegio y después, la noticia de que debían hacer algunos cambios necesarios en sus vidas para combatir una enfermedad.

Debido a la distancia, dejaron sus casas, sus amigos, su familia; cargaron las mochilas y, junto a sus madres, se instalaron en el albergue del Hospital General Pediátrico “Niños de Acosta Ñu”, para cumplir con las indicaciones de tratamiento.

Ambas señoritas comentaron que, este año, pensaban celebrar sus 15 años con sus amigos y familiares, lo habían planificado por mucho tiempo, pero la idea se desvaneció. No obstante, las trabajadoras sociales del hospital lograron conseguir apoyo de varios benefactores que hicieron posible ofrecer un agasajo muy emotivo en un cumpleaños tan significativo.

Ana y María se tomaron la mañana para prepararse. La Lic. Leticia, trabajadora social, las ayudó con el maquillaje; vistieron sus vestidos y acomodaron sus chales, se colocaron sus zapatos y una vez listas, se reunieron con sus invitados.

Antes de compartir el almuerzo, participaron de una misa ofrecida por el párroco local. Luego, bailaron al ritmo del vals y escucharon las voces de todos sus nuevos amigos cantar “que los cumplas feliz”. Las jóvenes agradecieron el aporte que cada uno hizo para hacer posible pasar un momento de alegría.